jueves, 25 de octubre de 2012

Un día yo...

Un hombre sentado en la acera de la calle de en frente, con sus manos cubiertas de tierra , frotándoselas por su rostro , no para de sollozar, y ¿qué diablos podía hacer yo?, me acerqué y lentamente aquel hombre fijo su mirada en mí...
Sujeto : ¿me puedes explicar qué sucede?
Yo: cómo puedo saberlo,eres tú el que llora...
Sujeto : ¿ porqué te haces esto? ¿ porqué estas así ?
Yo: señor, no entiendo , yo solo necesitaba saber si estaba bien.. pero si molesto...mejor..
Sujeto: ¡Ahora dime que te irás como siempre lo has hecho!, ¿porqué no te enfrentas de una buena vez a tus problemas?
Yo: ... señor... yo.. yo... no sé... como hacerlo...
Sujeto: ¿no sabes?, ¿cómo es posible que no puedas con aquello? y sin embargo pretendes  encargarte de los problemas de las demás personas...
Yo: No pretendo más que ayudar... pero ..
Sujeto: ¿sabes a quien deberías ayudar?, ¿quién necesita que prestes atención a sus reales necesidades?, que dejes lo mundano de una buena vez y te comportes como el humano que eres...
Yo y Sujeto : Sí, pero el miedo a quedar atrapado en lo más hondo    es más fuerte...

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